La policía británica arresta al exministro laborista Peter Mandelson por su relación con el ‘caso Epstein’ | Internacional

La policía británica arresta al exministro laborista Peter Mandelson por su relación con el ‘caso Epstein’ | Internacional

Peter Mandelson, veterano político laborista y exembajador en Estados Unidos cuya íntima relación con Jeffrey Epstein casi le cuesta el puesto al actual primer ministro británico, Keir Starmer, ha sido arrestado a las cuatro y media de la tarde de este lunes (cinco y media, en horario peninsular español) por la Policía Metropolitana de Londres. La detención del exministro tiene lugar cuatro días después de la del expríncipe Andrés, también derivada de sus conexiones con el multimillonario pederasta.

“Agentes de la policía han arrestado a un hombre de 72 años bajo la sospecha de haber cometido un delito de conducta inapropiada en el desempeño de un cargo público”, ha comunicado la Policía Metropolitana de Londres que, como en el caso del exprincipe, ha evitado llamar a Mandelson por su nombre.

“Fue arrestado este lunes 23 de febrero en su domicilio de Camden [Londres] y ha sido trasladado a dependencias policiales para ser interrogado. Dos órdenes de registro para sendos domicilios en Wilthshire y Camden han sido emitidas previamente”, concluye el texto.

Imágenes del exministro laborista saliendo de su domicilio y escoltado por agentes ocupan ya las portadas de los medios británicos.

Mandelson está siendo investigado bajo la misma figura delictiva que Andrés, porque también él es sospechoso de haber filtrado información económica confidencial del Gobierno a su amigo Epstein, cuando formaba parte del Ejecutivo de Gordon Brown.

En concreto, en parte de los documentos hechos públicos por el Departamento de Justicia de Estados Unidos, Mandelson alerta en un correo a su amigo financiero de la posible venta, a precios ventajosos, de un amplio patrimonio inmobiliario del Gobierno británico. Era el año 2009, y Brown luchaba desesperadamente por recabar ingresos con los que hacer frente a una crisis financiera que había sacudido las arcas del Estado.

En otro correo, Mandelson alerta a Epstein del paquete de ayuda financiera que Bruselas se dispone a aprobar para ayudar a las maltrechas economías de la UE. Y en un tercer correo, el veterano político laborista, conocido entre los suyos como “el principe de las tinieblas” por su habilidad para manejar los resortes del poder, sugiere al financiero que mueva los hilos para presionar al entonces ministro de Economía, Alastair Darling, y evitar así la anunciada subida de impuestos sobre las bonificaciones de los banqueros.

Las primeras informaciones sobre la complicidad de Mandelson con Epstein forzaron a Stamer a cesarlo como embajador en Estados Unidos. El primer ministro seleccionó a Mandelson por sugerencia de su entonces jefe de Gabinete, Morgan MacSweeney. El astuto asesor que había ayudado a Starmer a conquistar Downing Street tenía una estrecha relación con el histórico político laborista, uno de los fundadores junto con Tony Blair y Brown del llamado Nuevo Laborismo. Mandelson había ejercido de mentor del joven irlandés, con gran habilidad estratégica pero poco conocimiento de los entresijos y los pasillos del poder en Londres.

Cuando la segunda remesa de documentos de Epstein confirmaron y aumentaron la gravedad de la supuesta traición de Mandelson, el Gobierno de Starmer entró en una situación de crisis que a punto estuvo de acabar con el derrocamiento del primer ministro. Una amplia mayoría de diputados laboristas expresó su irritación ante el escaso juicio de Starmer a la hora de confiar en Mandelson. El primer ministro llegó a admitir que había sido advertido previamente de la conexión del político con Epstein, cuando el financiero ya había recibido una primera condena por acoso sexual a una menor. Starmer pidió perdón a los suyos, acusó a Mandelson de haber mentido y traicionado su confianza y se comprometió a investigarlo hasta las últimas consecuencias.

La rebelión pudo zanjarse con los ceses de MacSweeney y del director de Comunicación de Downing Street, Tim Allen, pero la policía ya había comenzado por entonces a investigar, con el pleno respaldo de Starmer, a Mandelson.