Una rarísima obra maestra del Renacimiento italiano regresa a Italia. El Ecce Homo de Antonello da Messina, que Sotheby’s había ofrecido días atrás al mejor postor, fue adquirido por el Gobierno italiano por 14,9 millones de dólares.
La casa de subastas confirmó así versiones difundidas por la Fundación Federico Zeri de Bolonia. Fue precisamente Zeri quien, en 1985, atribuyó por primera vez la obra al maestro siciliano, comparando la mueca en el rostro de Cristo con la de un mafioso.
“Es una obra juvenil, hasta ahora desconocida para la literatura artística”, había escrito el historiador del arte, célebre por su capacidad casi legendaria de reconocer la autoría de una pintura de un solo vistazo.
Concebido para la devoción privada y con un Ecce Homo en un lado y un San Jerónimo en el otro, el pequeño panel fue adquirido por el Ministerio de Cultura a través de la Dirección General de Museos, anunció Sotheby’s.
La obra había sido retirada poco antes de salir a subasta “debido al fuerte interés mostrado por el gobierno italiano“, que pagó una cifra apenas inferior al valor máximo estimado de salida, fijado en 15 millones de dólares.
Las obras de Antonello da Messina son extremadamente raras: solo unas cuarenta han llegado hasta nuestros días y este ejemplo, pintado hacia 1460 tras el regreso del artista a su Messina natal, es probablemente el último que permanecía en una colección privada.
Desde Sicilia surgieron llamados para que el Ecce Homo regrese a la isla, mientras circulan versiones que lo sitúan en el Museo de Capodimonte, en Nápoles.
Pensado para ser contemplado en soledad por su propietario original, el panel es el primero de una serie de Ecce Homo pintados por Antonello. Las otras versiones se conservan en el Metropolitan Museum of Art de Nueva York, en el Palazzo Spinola de Génova y en el Collegio Alberoni de Piacenza, mientras que una cuarta, conocida solo a través de fotografías, se encuentra desaparecida.
En una de sus caras, el Ecce Homo emerge de la oscuridad detrás de un parapeto, con los ojos enrojecidos e hinchados, mientras gotas de sangre de la corona de espinas corren por la frente y el pecho.
En el reverso, San Jerónimo penitente habita un paisaje desértico y austero, marcado por la devoción y la imitación de Cristo a través del sufrimiento.
El pequeño cuadro, exhibido en el pasado en muestras en el Met, en las Scuderie del Quirinale y en el Palazzo Reale de Milán, ya fue solicitado para una gran retrospectiva sobre Antonello prevista para 2028 en el Museo Nacional Thyssen-Bornemisza de Madrid, había informado Sotheby’s antes de la subasta. La primera mención documentada del panel se remonta a comienzos del siglo XX, cuando formaba parte de una colección privada española.
El Ecce Homo fue adquirido luego por la galería Wildenstein & Co. de Nueva York en 1967 y posteriormente vendido mediante una negociación privada por Sotheby’s al galerista Fabrizio Moretti, quien a su vez lo cedió al actual propietario.
“La obra –comentó el ministro de Cultura, Alessandro Giuli– representa un unicum en el panorama artístico del Quattrocento italiano, un punto fundamental en la estrategia de ampliación y valorización de nuestro patrimonio cultural, que ponemos a disposición de los ciudadanos italianos y de los visitantes de todo el mundo”.
Con información de Ansa.







