Felipe Juan Pettinato (32) no estará frente a un micrófono, en un escenario ni interactuando con sus seguidores de Instagram. Desde este lunes, el hijo del ex saxofonista de Sumo, Roberto Pettinato, se sentará en el banquillo de los acusados. Los jueces Enrique Gamboa, Gabriel Vega y Gustavo Valle serán los encargados de decidir si es culpable o no del delito de estrago doloso seguido de muerte, que prevé penas de 8 a 20 años de prisión.
El 16 de mayo de 2022 Pettinato estaba en su departamento de Palermo cuando -de acuerdo a la acusación fiscal- inició un incendio “a sabiendas del peligro que ello implicaba para los bienes propios y ajenos, para la vida de los habitantes del edificio y sobre todo de Melchor Rodrigo (43), quien estaba allí dormido e imposibilitado de reaccionar en caso de que el fuego se descontrolara, como efectivamente ocurrió”.
Nunca estuvo claro qué vínculo tenía Rodrigo con Pettinato ni por qué estaba esa noche en su departamento. Lo cierto es que ambos compartieron una cena y el neurólogo terminó muerto como consecuencia del incendio.
La investigación estuvo en manos fiscal Martín Mainardi, a cargo de la Fiscalía Nacional en lo Criminal y Correccional N°25, que terminó por imputarlo por estrago doloso seguido de muerte. Finalmente, la causa fue elevada a juicio a mediados de 2024 y recayó en el TOC N° 14.
Felipe es el segundo de los cinco hijos de Roberto Pettinato. Sus hermanos son Homero, Tamara, Esmeralda y Lorenzo, de los dos matrimonios que tuvo su padre. Durante estos casi cuatro años travesó un proceso de rehabilitación por sus adicciones por las que, luego del incendio, fue internado en una clínica en la que pasó más de un año. Después continuó con tratamiento ambulatorio y, en paralelo, transitó también por la causa penal en su contra.
Sus presencia en redes es activa y en sus posteos muestra interacciones con sus seguidores, videos viejos, sus presentaciones y hasta emotivos recuerdos junto a su hija.
Si bien durante algún tiempo estuvo alejado de los medios se sumó meses atrás al programa de streaming de su padre.
El juicio por la muerte del neurólogo ya se había postergado y el acusado debía enfrentar el proceso en septiembre de 2025 pero, por una modificación en la conformación del tribunal, tuvo que ser suspendido hasta ahora.
Felipe Pettinato fue condenado en abril de 2024 a nueve meses de prisión en suspenso al ser hallado culpable de los delitos de abuso sexual simple por un hecho cometido en marzo de 2018.
La víctima tenía 14 años al momento del abuso. Ahora tiene 22 y declaró durante el juicio, que duró un sólo día y se llevó adelante el 23 de abril de 2024.
La joven es familiar de la ex pareja de Felipe, con la que tuvieron una hija en común. Durante un tiempo, él se mudó a la casa de la denunciante y fue en ese período en el que ocurrió el hecho.
“En el 2014 se pone de novia con Felipe y ahí lo conoce a él. A principios del mes de marzo de 2018, como él había estado internado en la casa de su médico neurólogo Melchor Rodrigo, quien a veces lo dejaba encerrado, su mamá y Sergio buscaron un mejor espacio para él. La madre de Felipe estaba en Córdoba, por eso mi mamá y su pareja decidieron llevarlo a mi casa, para que no esté solo con Sofía (su pareja, que estaba embarazada)”, declaró la víctima, de acuerdo al veredicto.
“Me dio mucho asco que haga esto porque era la pareja de quien en ese momento consideraba mi hermana y el padre de quien iba a ser mi sobrina. No había tanta relación con Felipe. Solo compartíamos la vida familiar porque era el novio de Sofía. A los dos días mi mamá y su pareja decidieron echarlo porque no respetaba ninguna regla”, recordó la joven delante del juez Martín Andrés Mateo.
El neurólogo Melchor Rodrigo era hermano del periodista Alejandro Rodrigo, quien tuvo una vasta trayectoria como corresponsal en el extranjero. Su otro hermano, Hernán, aun se pregunta por qué el acusado hizo algo así , aunque cree que Felipe no va a decir nunca la verdad.
Melchor era muy conocido en la comunidad médica y atendía en varios consultorios de San Isidro y en un hospital porteño.
Había nacido en 1978 en Virginia, Estados Unidos, pero a los cuatro años se instaló junto a su familia en Argentina y en 2017, por decisión propia, se nacionalizó argentino.
Rodrigo se graduó de médico en la Universidad del El Salvador y regresó a Estados Unidos para realizar investigaciones en neuroradiología y radiología general.
Publicó trabajos en la World Federation of Neurosurgery, en la Cardiovascular and Interventional Radiological Society of Europe y en la Association of University Radiologists. Después de algunos años de experiencia en anestesiología y luego a la neurología.
Además, hizo la especialización en el Hospital Fernández y en la Universidad de Buenos Aires.







