fue titular tras cinco meses, tuvo un partido discreto y se fue silbado

fue titular tras cinco meses, tuvo un partido discreto y se fue silbado

La expectativa era enorme por volver a ver desde el inicio a Edinson Cavani como titular en la Bombonera con la cinta de capitán, ante la ausencia de Leandro Paredes. Pero la noche del uruguayo ante Racing lo dejó marcado y será un antes y un después en su recorrido con la camiseta de Boca. Cuando salió reemplazado en el segundo tiempo, con el partido 0-0, la gente lo sentenció: se fue silbado y reprobado por el público.

La tarde había comenzado torcida para el goleador de 39 años nacido en Salto: cuando lo anunciaron por los altoparlantes ya había habido algunos murmullos de reprobación y también silbidos. Pero cuando la pelota empezó a rodar por la Bombonera, el delantero mostró pinceladas de su talento y generó entusiasmo.

Cavani no tuvo un partido pésimo, para nada. Pero la gente se exaspera con las decisiones que toma: cuando tiene espacio para rematar al arco desde afuera del área, prefiere intentar un pase al wing derecho. Cuando el equipo sale rápido de contra y él lleva la pelota, el estadio explota de bronca porque aplica un freno y desactiva el peligro. Entonces la cuenta le da en negativo.

En el análisis frío, Cavani es el mejor jugador que presentó Boca en el campo de juego. Luchó con Marcos Rojo en el primer tiempo y después se fajó con Di Césare y Pardo en el segundo. Pero no tuvo situaciones de gol, no estuvo ni cerca de rematar al arco en los 78 minutos que estuvo en el campo de juego. Y se terminó la paciencia del hincha.

Cuando antes le cantaban “aplaudan, aplaudan, no dejen de aplaudir; los goles de Cavani que ya van a venir”, lo arropaban, aunque el delantero sufría lesiones o no encontraba su mejor versión. Pero este último periodo en el que estuvo ausente (la última vez que había sido titular fue el 14 de septiembre en el 1-1 ante Rosario Central, en Arroyito) hizo que el romance se terminara.

Desde que llegó, en julio de 2023, Cavani anotó 28 goles en 84 partidos. Y su mejor momento fue con Diego Martínez como entrenador cuando les marcó a San Lorenzo, Racing y River, entre otros. Pero ahora, con contrato vigente hasta diciembre, tendrá que empezar a marcar si quiere revertir su imagen ante el hincha, que ya no lo espera.

Cuando el cartel luminoso mostró el número 10 y Cavani se fue reemplazado por Iker Zufiaurre, la Bombonera estalló en silbidos. Desde los palcos le hacían gestos de reprobación y el uruguayo entregó rápido la cinta, saludó a Claudio Úbeda y se sentó en el banco. Desde allí, aplaudió y alentó a sus compañeros. Pero su relación con la gente de Boca parece cosa juzgada. Para colmo, ahora tiene en Adam Bareiro a un nuevo competidor para el puesto.