Petro reivindica el papel de Colombia en la mayor incautación de cocaína de la historia: 17 toneladas entre México, El Salvador y Francia

Petro reivindica el papel de Colombia en la mayor incautación de cocaína de la historia: 17 toneladas entre México, El Salvador y Francia

El presidente de Colombia, Gustavo Petro, ha reivindicado este viernes como el día de mayor incautación de cocaína en la historia, un logro que ha reclamado como propio de la inteligencia naval colombiana. “Las 17 toneladas de cocaína incautada en las tres operaciones planetarias, gracias a la inteligencia de la naval colombiana, es la más alta en la historia del tráfico de esa sustancia“, ha dicho en su cuenta de X, su principal espacio de difusión.

Sin embargo, en otro mensaje previo, había informado que los operativos llevados a cabo por autoridades de México, El Salvador y Francia, no ocurrieron en un mismo día. En ese trino, Petro reveló un informe de la inteligencia naval colombiana que da más detalles: cuenta que las interceptaciones las realizaron “Autoridades Internacionales SEMAR México, autoridades Armada Francia, autoridades Marina Nacional El Salvador, con Inteligencia Naval ARC”, que ocurrieron “01 FEB/26 – 03 FEB/26 – 15 FEB/26″, y que se realizaron “al noroeste Isla Clarión (México), Sureste de la Polinesia Francesa (Francia), al suroeste de Bocana El Cordoncillo (El Salvador)”.

El más reciente de los tres operativos, el de El Salvador, también ha sido reclamado como propio por el presidente del país centroamericano, Nayib Bukele: “Nuestra Marina Nacional ha realizado la incautación de droga más grande en la historia de El Salvador“, escribió el pasado domingo 15 de febrero en X, sin mencionar la cooperación colombiana.

La interceptación mexicana, por su parte, apenas es una de tres logradas en una sola semana, y que suman más de 10 toneladas de cocaína. La Secretaría de Marina Armada de México (Semar) había revelado el 11 de febrero la incautación de 188 bultos de cocaína al oeste de la Isla Clarión, pero en su momento informó que la operación “derivó del intercambio de información con la Guardia Costera de EE.UU. y la Fuerza Interagencial Conjunta del Comando Sur”, sin mencionar a Colombia.

Por su parte, la delegación del Estado francés en la Polinesia explicó el 4 de febrero que dos días antes un barco de la marina había interceptado una embarcación con un cargamento de 4,24 toneladas de cocaína. Es la misma cifra que da Petro, pero un día antes. En el comunicado oficial, las autoridades francesas tampoco hablan de un apoyo colombiano. Refieren “una nave sospechosa, señalada por la aduana francesa de la Polinesia en el marco de un trabajo de investigación desarrollado con la aduana de Nueva Zelanda”.

Es usual que las operaciones de incautación sean realizadas con la confluencia de instituciones de distintos países, que valoren sus contribuciones de distintas maneras. Sin embargo, el debate se hace más complejo cuando Colombia asume como propias todas las toneladas interceptadas, algo que ha ocurrido en el pasado y ha llevado a que Petro sobredimensione los logros del país en la incautación de cocaína, como reveló EL PAÍS en enero pasado. En algunas ocasiones, incluso ha reclamado haber incautado junto con un país más de todo lo que ese Estado reportó en el año: ocurrió en 2020 con Costa Rica (Colombia reclamó logros de 80 toneladas cuando la nación centroamericana solo reportó decomisar 47, y con República Dominicana en 2023, con cifras de 18 y 41 toneladas).

La cifra de incautaciones tiene particular relevancia en el discurso del presidente de Colombia frente a las drogas. Al debate sobre la cantidad de hectáreas sembradas en el país y de la llamada producción potencial de la droga ha respondido reclamando cifras históricas de incautaciones. Un porcentaje creciente de estas, que para 2025 fue el 63,6% de las toneladas reclamadas, se dieron fuera de las fronteras de Colombia, según las cifras del Ministerio de Defensa colombiano. El manejo de esos datos por el presidente este viernes recuerda la existencia, y la creciente importancia, de inconsistencias que vienen de tiempo atrás. Más cuando las incautaciones han sido un argumento clave del mandatario de izquierdas para lograr una sorprendente mejora de la relación bilateral con el presidente de Estados Unidos, Donald Trump.