Vienen desde diferentes partes del país. Y no pueden ver a su equipo seguido. Por eso aprovechan la posibilidad que da la Copa Argentina. No solo están los locales, los que viven en Villa Mercedes. También los hay de otros lugares de San Luis y de provincias aledañas, como Mendoza y Córdoba. Hay de Santa Fe, con mayoría de Rosario y, lógicamente, vinieron unos cuantos desde Buenos Aires. La compulsa es variada. Y en la previa del encuentro ante Ciudad Bolívar por los 32avos de la Copa Argentina en el estadio La Pedrera, los hinchas de River bancaron a Marcelo Gallardo.
“¿Pase lo que pase esta noche?”, fue la pregunta que les hizo Clarín a varios de esos fanáticos antes de que ingresen a la tribuna y plateas de La Pedrera. Y la respuesta, en su gran mayoría, fue “si”, los hinchas están a full con el ídolo. Solo uno de los que se sometieron a la encuesta, dio una mirada diferente. “Hay que cambiar, el ciclo debió terminarse a fin del año pasado”, aseguró Nicolás de Villa Mercedes. Y otro, Omar, también de San Luis, puso en duda la continuidad del Muñeco y la dejo a merced del resultado de esta noche aquí en La Pedrera.
El resto dio su apoyo. “Siempre con el Muñeco”, “seguro que tiene que quedarse”, “sí, no hay dudas”; “si no es él, ¿quién?”, y así sucesivamente. Las respuestas afirmativas fueron abrumadoras. Y hasta un hincha dio su veredicto dándose vuelta y mostrando el tatuaje que tiene en el cuello. “Creer”, decía. Esa palabra que pronunció tantas veces el Muñeco y que es un mantra para sus fieles seguidores.
Los simpatizantes riverplatenses desean que River revierta este momento, por el club, y también por el Muñeco, claro. Ese hombre de la estatua que sigue siendo su líder, su guía espiritual y su técnico. Y que no lo quieren ver claudicar a pesar de los malos resultados.
Ya la noche previa al partido, cuando el plantel de River llegó a Villa Mercedes, le mostraron todo el afecto y cariño en la puerta del hotel en el que se alojó la delegación riverplatense. Y el Muñeco retribuyó ese baño popular saliendo a saludar a esos hinchas, abrazándolos, sacándose foto, agitando las manos y con una sonrisa en la cara.
“Muñeeecoooo, Muñeeecooo”, tronó con fuerza, como cada vez que pasaban hinchas por la puerta del hotel, a escasos metros de la plaza Pedernera, durante este martes para ver si veían a Gallardo o alguno de los jugadores.
El entrenador de River, que sabe que está ante una situación compleja y límite, no solo saludó a los hinchas cuando bajó del micro que trajo a la delegación desde el aeropuerto de Villa Mercedes al hotel Epic, sino que también lo hizo después de la cena, cuando la calle León Guillet estaba llena de efervescencia, de mucho rojo y blanco, de banderas que colgaban en paredes, de chicos subidos a árboles, y otros llorando de emoción.
El respaldo y la banca a Gallardo de los hinchas en la cancha, está. Ahora, falta que el entrenador y sus jugadores empiecen a reaccionar y a revertir este mal momento.








