El ejército israelí ha lanzado varios ataques sobre Gaza a primera hora del domingo y ha causado al menos 10 víctimas mortales, según el Ministerio de Sanidad gazatí. Israel no ha comentado la ofensiva, pero todo apunta a una respuesta a la supuesta violación del alto el fuego que las tropas israelíes denunciaron la noche del sábado, cuando un comunicado castrense alertó de la incursión de “terroristas armados” en la parte de la Franja controlada por Israel.
Uno de los principales bombardeos ha tenido lugar al oeste del campo de refugiados de Yabalia, en el norte del enclave, cuando un misil contra una zona de tiendas de campaña para población desplazada ha matado al menos a cuatro personas, según fuentes hospitalarias. La Media Luna Roja Palestina eleva las víctimas en ese incidente a seis. En paralelo, un disparo en Jan Yunis, al sur de la Franja, ha provocado cinco muertes más.
Testigos sobre el terreno afirman que los drones israelíes han impedido que los equipos médicos acudan en socorro de las víctimas, que las autoridades gazatíes cifraban el domingo en 601 desde el inicio del teórico cese de las hostilidades en octubre. Israel afirma que cuatro de sus soldados han muerto en Gaza durante el mismo periodo.
Según una nota difundida el sábado por el ejército israelí, un grupo de hombres armados se infiltró más allá de la Línea Amarilla -que delimita la mitad del enclave en manos israelíes- y “se escondió entre los escombros” en una posición cercana al ejército de Israel. Las tropas afirman que abrieron fuego y mataron al menos a dos de los sospechosos, “que seguramente habían surgido de una infraestructura subterránea”.
Este domingo, fuentes militares citadas por Reuters y el medio israelí Haaretz justificaron la ofensiva como una “respuesta” a la “flagrante agresión” del día anterior, que adjudican a Hamás, y aseguraron que las hostilidades han sido “precisas” y en línea con el derecho internacional.
La Administración del estadounidense Donald Trump diseñó en octubre un alto el fuego que terminó con los bombardeos israelíes a gran escala y que otorgó a los soldados israelíes el control de la mitad del enclave, de donde se prevé que se replieguen a medida que se avance en el desarme de Hamás. A pesar del acuerdo, las autoridades israelíes no han dejado de aplicar presión militar sobre Gaza casi a diario en medio de acusaciones cruzadas con las milicias palestinas sobre la aplicación del alto el fuego. Según los últimos datos del Ministerio de Sanidad de la Franja, al menos 72.061 gazatíes han muerto en el enclave a causa de la ofensiva israelí desde el 7 de octubre de 2023, el día que Israel sufrió el mayor ataque en su historia reciente a manos de Hamás.








