Son generalmente jóvenes y la principal característica es que se aprovechan del estado de vulnerabilidad de sus víctimas. Las atacan en horas de la madrugada, cuando se encuentran durmiendo. Las eligen cuidadosamente, estudian cómo viven y con quién. Las amenazan, golpean y torturan. El robo a jubilados no distingue de zonas.
Los adultos mayores fueron protagonistas de violentos robos en el último tiempo. Según un relevamiento de Clarín, hubo en los últimos 40 días seis hechos tanto en el norte como en el sur del Gran Buenos Aires, y en CABA.
El común denominador de los ataques es que los asaltantes actúan, en la mayoría de las veces, dos o más personas. Luego de hacer inteligencia previa en la propiedad, ingresan trepando una reja, un muro o rompiendo una cerradura.
Una vez dentro de la casa tienen todo a su merced. Juegan con algo a favor: el tiempo. Nadie los apura. Saben que sus víctimas están en estado de vulnerabilidad, aun así, las amenazan, golpean y torturan psicológicamente.
Principalmente buscan dinero en moneda extranjera. También joyas, collares y anillos. Para lo último dejan televisores y electrodomésticos.
Se retiran de las casas antes del amanecer. Afuera los espera un auto o simplemente escapan a pie. La oscuridad de la noche y el poco movimiento en las calles hace que puedan huir con facilidad.
Características repetidas
Una de las principales características de este tipo de robos es que ocurren en casas donde muchas familias se han constituido allí hace tiempo y, con el correr de los años, los hijos se han mudado y las viviendas quedaron solo habitadas por matrimonios mayores.
“La elección tiene que ver con varias cuestiones: las características del barrio y el tipo de casa. Son barrios de clase media, media-alta. Se supone que viven solos, que no hay un adulto joven que pueda enfrentar la situación”, confió a Clarín una fiscal con experiencia en casos en el conurbano.
“Se cree que tienen dinero en la casa, principalmente ahorros, sean pocos o muchos. No tiene que ver con cuánto, sino que es el ahorro de toda su vida, de esfuerzo del trabajo. Y es dinero en efectivo”, describió sobre los botines.
Al ser consultada sobre la razón del porqué las víctimas elegidas son mayores de 70 años, la funcionaria afirmó: “Al saberse ellos más vulnerables, no ponen resistencia y si se resisten, les pegan y amenazan, se abusan de la vulnerabilidad. Además no aprovechan cuando entran o con el ‘cuento del tío’, sino que ingresan por la noche de sorpresa, cuando las víctimas están descansando”.
La Banda del Millón y sus ataques
En San Isidro y alrededores la principal organización que ingresa a propiedades para robar es la denominada “Banda del Millón”, integrada por más de 40 jóvenes -muchos de ellos menores de edad- y que es dirigida desde la cárcel por al menos dos líderes: Brandon Imanol Brites (19) y Hugo Isaías Castillo San Martín (20).
Brandon Brites (19), la cabeza detrás de los robos de la Banda del MillónSon más de una docena de robos entre comienzos de 2024 y enero de este año. Entre las víctimas están el periodista Ángel “Baby” Etchecopar (71) y el hermano del intendente de San Isidro, Ramón Lanús (45).
También están acusados de los crímenes del empresario y proteccionista de animales Jorge De Marco (65), en marzo del 2024; y de la jubilada María Susana Rodríguez Iturriaga (81), en octubre último.
El último gran golpe de esta banda fue a Mónica Mancini (82), conocida como “la abuela influencer”, a quien la torturaron y amenazaron con quemarla con agua caliente.
“Según la casuística, y por los propios dichos de los miembros de esos grupos obtenidos a partir del análisis de sus conversaciones captadas judicialmente, los integrantes de la tercera edad aparecen como las víctimas ideales a sus designios, fundamentalmente, por la imposibilidad que ejerzan resistencia física”, dijo a Clarín Patricio Ferrari, fiscal general adjunto de San Isidro y quien tiene a cargo todas las causas de la Banda del Millón.
Para Ferrari, los delincuentes “entienden que en cada caso el botín puede ser más fructífero por sus réditos económicos porque suelen resguardar sus ahorros en efectivos y en sus propias viviendas”.
“También porque, en general, sus residencias no suelen contar con elementos tecnológicos disuasivos y sus accesos resultan más franqueables además de encontrarse en soledad. Tristemente, les es más fácil hacerles inteligencia previa por marcar una rutina uniforme”, señaló.
El fiscal general adjunto de San Isidro, Patricio Ferrari. foto: Francisco Loureiro.“Finalmente, a través de información obtenida de fuentes públicas, suelen conocer algunos datos que hacen a su poder adquisitivo y pasado laboral. Suelen concretar los robos en horarios de madrugada para lograr mayor sorpresa al encontrarlos dormidos”, aseguró.
En San Isidro también fue asesinado Víctor Emilio Cocozza (72), hijo de italianos, el jueves 5 de febrero por la madrugada, cuando tres jóvenes ingresaron a su casa.
Una Patrulla Municipal observó movimientos extraños y detuvo a uno de los autores cuando intentó darse a la fuga. Los otros dos fueron apresados a las pocas horas.
Robos y muerte
Núñez, Saavedra y Parque Chacabuco fueron escenarios de tres hechos delictivos que terminaron con la muerte de dos hombres en manos de delincuentes.
Alberto José Ronderos (70) fue hallado semidesnudo, maniatado y golpeado en su casa de Núñez, el pasado 8 de diciembre.
Los acusados del crimen, Sergio Jesús Martín (42) y Sergio Martín Ávila Juárez (34), quedaron registrados subiendo a un colectivo de la línea 65 con bolsos y mochilas cargadas de lo que pudieron robar de la casa de Ronderos. Fueron detenidos en Mar del Plata.
Osvaldo Galella (74) fue asesinado el 25 de enero cuando intentó defender a su esposa de tres ladrones que entraron a su casa en Saavedra, donde los golpearon y torturaron mientras les pedían dólares.
Osvaldo Galella (74) quiso defender a su esposa y le dieron una paliza. Además, lo habrían ahorcado.El último caso ocurrió el 10 de febrero en Parque Chacabuco y tuvo como víctima a un matrimonio de jubilados españoles. Ricardo (90) y su esposa Hermosinda (83) fueron sorprendidos por cuatro sospechosos vestidos de negro y con guantes.
En las casi tres horas que estuvieron dentro de la casa, los asaltantes solo agredieron a la mujer, a quien le pegaron en la cara y quedó con golpes en la nariz y pómulos.
Les llevaron dólares, joyas, un televisor y hasta carne y ravioles que tenían guardados congelados en el freezer.
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Dos jubilados fueron asaltados y golpeados
Según la investigación, ingresaron por la terraza luego de romper el candado de una obra en construcción lindera a la casa de las víctimas.
“Son bandas improvisadas. Entran sin armas, buscan jubilados para reducir fácilmente. Solo tienen que franquear una reja o una puerta. Son objetivos básicos”, dijo a este diario otro investigador que trabajó en casos similares.
El asalto a la madre de Sergio Lapegüe
El pasado miércoles, tres sospechosos ingresaron en plena luz del día a la casa de Elba Palermo (90), la madre del periodista Sergio Lapegüe.
Sergio Lapegüe junto a su madre, Elba. Foto: InstagramLa mujer, que padece Alzheimer, se encontraba en su casa, ubicada en la zona de Lomas de Zamora, acompañada por sus cuidadoras. A Elba le vendaron los ojos mientras obligaron a una de las empleadas a recorrer la casa buscando dinero y objetos de valor.
Los ladrones estuvieron 50 minutos en el lugar y se habrían llevado una suma de 50 mil pesos.
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La indignación de Sergio Lapegüe por el robo en la casa de su madre
“Por suerte mi mamá no entiende nada. Le preguntaban a ella medio zamarreando dónde estaba la plata… no tienen ningún respeto”, sostuvo el periodista de América y A24, quien agregó que fue el quinto robo que sufrió su familia en esa casa.







