las semifinales se tiñeron de celeste y blanco de la mano de Fran Cerúndolo, Etcheverry y Báez

las semifinales se tiñeron de celeste y blanco de la mano de Fran Cerúndolo, Etcheverry y Báez

El remate de derecha que conectó con fuerza Francisco Cerúndolo picó en el polvo de ladrillo del Court Guillermo Vilas y se escapó fuera del alcance del checo Vit Kopriva. Y no solo selló el pase del porteño a las semifinales del Argentina Open, también aseguró la presencia de tres argentinos en esa instancia. Porque más temprano había ganado su duelo de cuartos Tomás Etcheverry, en una tremenda remontada ante el chileno Alejandro Tabilo. Y porque se sabía que un rato después se sumaría uno más, que terminó siendo Sebastián Báez, vencedor de Camilo Ugo Carabelli en un choque cien por ciento albiceleste. Así, la edición 2026 se ganó un lugar en los libros de récords del torneo.

Es que es la primera en 17 años, y la cuarta desde que el certamen volvió a formar parte del calendario ATP en 2001, con un trío de representantes albicelestes entre los cuatro mejores. La última había sido la de 2009, cuando Juan Mónaco venció a David Nalbandian en una de las semis y en la otra, José Acasuso perdió con Tommy Robredo. El español levantó luego el trofeo al derrotar a Pico en la final.

El año anterior, habían llegado a esa ronda Nalbandian, Acasuso y Juan Ignacio Chela; y el unquillense se coronó con un triunfo ante el misionero. Y en 2005, fueron Gastón Gaudio (campeón), Mariano Puerta (finalista) y otra vez Chucho.

“Es un dato muy bueno”, afirmó Etcheverry (54°), que tras perder fácil el primer set, reaccionó y venció por 1-6, 6-3 y 6-4 a Tabilo (71°).

El platense celebró el logro que consiguió junto a sus compañeros, aunque recordó un par de hechos que podrían haberlos ayudado a llegar tan lejos. Un par de ejemplos: el italiano Lorenzo Musetti, cinco del mundo, no jugó por lesión y el brasileño Joao Fonseca, defensor del título y quien podría haber sido su rival en cuartos, fue eliminado en el debut.

“Se bajaron muchas estrellas también y se abrió el cuadro para nosotros”, señaló el séptimo preclasificado. “Pero está bueno tener varios argentinos en las instancias finales. Super importante para el torneo que nosotros, que somos los ‘representantes’ del Argentina Open, lleguemos tan lejos. Es lindo”, agregó.

Tomy, que jugará su primera semis en el Buenos Aires Lawn Tennis, enfrentará este sábado, no antes de las 16, a Fran Cerúndolo, que derrotó en un duelo peleadísimo y complicado por el viento al checo Kopriva (95°) por 6-4 y 6-3.

El porteño, que como 19° del ranking heredó la condición de máximo favorito tras la renuncia de Musetti, destacó que “hay varios jugadores que vienen mostrando un gran tenis y jugando en un nivel altísimo, como Tomy, Báez, Camilo…”.

“Los que quedamos nos conocemos un montón. Hemos ganado y hemos perdido entre nosotros. Ahora hay que salir a jugar”, comentó Francisco. Y celebró: “Estoy contento por el tenis de nuestro país porque ya es seguro que va a haber al menos un argentino en la final”.

Si le gana a Etcheverry, Cerúndolo jugará su tercera final. Perdió la de 2021 con Diego Schwartzman, la última entre dos tenistas nacionales, y la del año pasado con Fonseca.

Báez, cuarto preclasificado, completó el trío albiceleste en semis tras vencer 7-6 (7-5) y 6-2 a Ugo Carabelli (47°) y llegó por primera vez a esta instancia, para romper el techo de cuartos que alcanzó en 2024.

El bonaerense (34°) también tendrá en su duelo de este viernes -no antes de las 18- un rival nacido en Argentina, Luciano Darderi, segundo favorito y quien derrotó en el cierre del día por 7-5 y 6-1 al español Pedro Martínez. Pero como el nacido en Villa Gesell juega bajo bandera italiana, no habrá poker de representantes nacionales en las ronda previa a la final, algo que aún nunca ocurrió.

Doce argentinos arrancaron el torneo, igualando el récord de 2002, 2003 y 2009. Tres se metieron en semis, algo que no ocurría hace mucho tiempo. ¿Habrá dos el domingo en el duelo por el título como hace cinco temporadas?