Rosalía acaba de estrenar el tercer videoclip de ‘Lux’, el que corresponde a ‘Sauvignon Blanc’, una balada que explora la idea de renunciar a las cosas materiales en favor de una conexión más profunda y espiritual. Además de las impactantes imágenes rodadas por Noah Dillon, en las que se puede ver a la cantante tumbada en medio del desierto y en el interior de un Rolls Royce que entra en combustión, llama la atención un estilismo que muestra una faceta más femenina y convencional de una artista que en su etapa Motomami vestía de una forma radicalmente diferente.
El equipo de Rosalía ha recuperado para esta memorable pieza audiovisual una pieza de archivo de una de las colecciones más importantes de gibraltareño John Galliano en su etapa al frente de la casa Dior. Se trata de un vestido de tirantes cortado al bies de la propuesta ‘Haut Bohème’, de la temporada primavera-invierno de 1998. Dicha colección tuvo gran repercusión mediática en su momento porque fue presentada en el Château de Vincennes, un castillo real francés de los siglos XIV y XVII ubicado en el pueblo que le da el nombre, ubicado a 10 kilómetros de París, en un despliegue de glamour y decadencia que de connotaba a Galliano de nuevo como lo que ya era considerado globalmente: un transgresor extravagante y bohemio. La modelo elegida en ese desfile para lucir el vestido que ahora se ha puesto Rosalía fue Carla Bruni, quien formaba parte del casting habitual de las puestas en escena de la casa Dior.

Casi una década más tarde volveríamos a ver el vestido, esta vez en una alfombra roja sobre el escultural cuerpo de una de las actrices más populares de Estados Unidos, Jennifer Aniston. Ella siempre se ha caracterizado por vestir prendas minimalistas o muy sencillas que destacan las líneas del cuerpo y en esa corriente se enmarcan las creaciones de Galliano de esta época.

El vestido tiene un escote perfecto para lucir el tipo de joya que llevó Aniston pero sobre todo la que se ha puesto Rosalía para el video clip, un chocker de perlas también diseñado por Galliano y escogido para ella por las hermanas Chloe & Chenelle Delgadillo, quienes con frecuencia ayudan a la cantante a construir su imagen y son colaboradoras habituales de otras estrellas latinas (entre ellas, Bad Bunny).

La silueta que dibuja este vestido fue muy característica del final de los años noventa y definitoria del fondo de armario de algunas de las mujeres más fotografiadas de aquel tiempo. También el tipo de gargantilla, a medio camino entre el gótico veneciano y los collares tradicionales de los massai.
Penélope Cruz, como amiga personal de Galliano e imagen de Dior durante estos años, solía decantarse por este tipo de prenda. De hecho, en 1998 acudió a recoger el Goya a mejor actriz, que le entregó Pedro Almodóvar, por ‘La niña de tus ojos’, con un vestido de Dior.









