La Justicia argentina condena a cadena perpetua por feminicidio al poderoso clan Sena

La Justicia argentina condena a cadena perpetua por feminicidio al poderoso clan Sena

El 2 de junio de 2023, la argentina Cecilia Strzyzowski, de 28 años, fue vista con vida por última vez. Las cámaras registraron el momento en el que ella y su marido, César Sena, ingresaban en el domicilio de sus suegros, en la ciudad de Resistencia, la capital provincial de Chaco, 900 kilómetros al norte de Buenos Aires. César Sena la mató allí ese mismo día y sus padres, los conocidos referentes sociales Emerenciano Sena y Marcelo Acuña, lo ayudaron a deshacerse del cuerpo. Los tres acaban de ser condenados a cadena perpetua por este feminicidio resonante, que provocó un terremoto político en el Chaco.

Este martes, la jueza Dolly Fernández fijó la pena máxima para los Sena en una audiencia virtual. Los tres habían sido declarados culpables por un jurado popular por el delito de homicidio doblemente agravado por el vínculo en contexto de violencia de género. César Sena, en carácter de autor; sus padres, como partícipes primarios.

La jueza impuso también penas de cárcel por encubrimiento agravado a los colaboradores más cercanos al matrimonio Sena: José Gustavo Obregón fue condenado a cinco años y diez meses de prisión y Fabiana Cecilia González, a cinco años. Obregón confesó durante el juicio que ayudó a trasladar un cuerpo hasta la granja de cerdos que era propiedad de los Sena y donde, presuntamente, se quemó. También mostró a los investigadores el lugar al que arrojaron una bolsa con huesos calcinados y triturados. La Policía halló allí restos óseos que correspondían a un adulto, pero no pudo confirmar la identidad a través de un análisis genético por el estado de calcinación en que se encontraban.

La ausencia del cuerpo y la negativa a declarar de César Sena durante el juicio impidieron saber cómo la asesinó. La hipótesis de la fiscalía es que Sena, que en ese momento tenía 19 años, la estranguló hasta matarla, gracias a sus conocimientos de artes marciales. Los arañazos que tenía en el cuello al día siguiente del crimen fueron interpretados como un intento de la víctima para defenderse.

Acuña contó que el 2 de junio vio que su hijo llevaba tapado el cuello, aunque hacía calor, y cuándo vio que tenía rasguños le preguntó qué había pasado y él le confesó que había peleado con su pareja. Más tarde, al ingresar a su casa vio “un bulto” y salió “espantada”. “Yo soy una mamá que creo que hice lo incorrecto. Me manejé como mamá y me voy a seguir manejando como mamá”, dijo ante el jurado.

Según González, al día siguiente Acuña le dio órdenes de ir a su casa a limpiar y gestionar la donación y traslado de una cama y un colchón manchados con sangre que después se comprobó que era de Strzyzowski.

El feminicidio ocurrió en vísperas de la campaña electoral por la gobernación de la provincia del Chaco. Emerenciano Sena figuraba como candidato en una de las listas afines al candidato peronista, Jorge Capitanich, y muchos temieron que su cercanía con el poder dejase el caso impune. Ocurrió lo contrario. La gran movilización social debilitó la candidatura de Capitanich. Después de 16 años al frente del Gobierno de Chaco, el peronismo perdió las elecciones en septiembre y la provincia pasó a manos del opositor Leandro Zdero, de Juntos por el Cambio.