Con el encendido del pebetero olímpico en Milán y una descomunal fiesta con fuegos artificiales y la presentación de las delegaciones participantes comenzaron este viernes los Juegos Olímpicos de Invierno 2026 en la principal ciudad industrial de Italia. A esta competencia, Argentina llegó con la mayor delegación de su historia, integrada por ocho atletas.
El megashow de la ceremonia de apertura tuvo su lado político también que se evidenció con el abucheo generalizado que recibió el vicepresidente estadounidense, JD Vance, cuando su imagen apareció en la pantalla gigante del estadio San Siro de Milán en la ceremonia de apertura de los Juegos.
La repulsa se produjo en medio del desfile de las delegaciones, cuando en el videomarcador apareció la imagen de Vance con su esposa Usha agitando las banderas de los Estados Unidos, a diferencia de los aplausos que recibieron los atletas de ese país.
Vance, que llegó a Italia con su familia numerosa, se había reunido previamente con la primera ministra Giorgia Meloni en un encuentro en que le destacaron los “valores comunes” de sus respectivos gobiernos.
Los deportistas italianos Alberto Tomba y Deborah Compagnoni, dos de las leyendas del esquí alpino, fueron los encargados de encender el pebetero olímpico en Milán, en el cierre de la ceremonia de apertura, un hecho que marca el inicio formal de las competencias.
La ceremonia de apertura tuvo sede en San Siro pero estuvo dividida en otras cuatro ciudades, lo que permite la celebración de estos Juegos Olímpicos de Invierno en más de 22.000 kilómetros cuadrados y tuvo, también por primera vez, dos pebeteros.
La apertura de Milán-Cortina mostró a las delegaciones desfilando en distintas ciudades como Milán, Cortina, Predazzo, Tesero, Anterselva, Bormio, Livigno y Verona con fuerte juego visual y gran presencia escénica.
Homenajes al escultor neoclásico Antonio Canova, con bailarines emulando estatuas, al extinto diseñador Giorgio Armani la persecución de unos ‘paparazzi’ a la actriz Matilda De Angelis, la música de Verdi, Puccini y Rossini, la aparición en el cielo de los tres colores primarios para dar rienda suelta a la celebración para más de 60 mil espectadores y hasta un tramo dedicada a la recientemente fallecida Raffaela Carrá, con su tema “En el amor todo es empezar”, por su puesto que en su original en italiano.
Mariah Carey se lució cantando el tradicional con “Nel blu, dipinto di blu” en italiano, mientras aparecieron grandes figuras italianas del deporte y la música como Valentino Rossi y Laura Pausini.
Sergio Mattarella, el presidente de la República Italiana, participó de un tramo del evento en la salutación oficial junto a Kirsty Coventry, presidenta del Comité Olímpico Italiano (COI).
Italia presentó su bandera con un desfile de moda, en obvio homenaje al ícono milanés fallecido en septiembre, Giorgio Armani, con los colores rojo, verde y blanco y la guardia de honor de un regimiento de caballería de los Carabineros.
Luego, desfilaron las 92 delegaciones. Y, la primera como es tradición fue Grecia. Poco después, por orden alfabético aparecieron los ocho argentinos, que componían una alegre, movediza y compacta delegación con camperones celestes, guante, bufanda y gorros para enfrentar las temperaturas bajo cero de Europa.
Andrea Bocelli, con ‘Nessun dorma’ la ópera Turandot, tampoco podía faltar mientras se mezclaban mensajes de paz de la actriz sudafricana y estadounidense Charlize Theron.
Con información de agencias








