Cuestionan el anuncio de un científico español sobre la cura del cáncer de páncreas

Cuestionan el anuncio de un científico español sobre la cura del cáncer de páncreas

La semana pasada, el anuncio del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) de España de que había logrado eliminar por primera vez el cáncer de páncreas en ratones tuvo repercusión mundial. Pero ahora surgió el cuestionamiento, justamente, por las falsas expectativas generadas por el experimento, en una fase aún muy incipiente.

El bioquímico Mariano Barbacid, director del Grupo de Oncología Experimental del CNIO, convocó a una conferencia de prensa para presentar los resultados de la terapia y aseguró que eliminó en ratones el cáncer de páncreas más común, el adenocarcinoma ductal. En realidad la terapia es una combinación de tres fármacos que evita, aseguró, la aparición de resistencias y que no tiene efectos secundarios importantes.

En su exposición a los medios estuvieron también la la investigadora Carmen Guerra; la presidenta de la Fundación CRIS contra el cáncer, Lola Manterola: y la soprano y paciente de cáncer de páncreas, Cristina Domínguez. Sonó a mucho para un resultado que, como bien se sabe en investigación clínica, es preliminar.

Validar un potencial medicamento en ratones es clave, pero incluso un resultado positivo dista mucho de confirmar que ese fármaco tendrá los mismos efectos en las personas. Para poder ratificar eso, todo desarrollo de la industria farmacéutica requiere de ensayos clínicos en humanos, que van se inician en la fase I para confirmar su seguridad con un pequeño grupo de voluntarios sanos y luego se testean en la II y III con pacientes a los que se les asignan, en grupos aleatorios y sin que ni ellos ni los médicos lo sepan, el fármaco a probar y un placebo.

Nada de eso ocurrió todavía, pero ya el CNIO recibió una avalancha de mensajes de pacientes pidiendo recibir el tratamiento e incluso hay enfermos que fueron directamente a la puerta a pedir que los reciba el doctor Barbacid.

El diario El País reveló ahora que tanto Barbacid como Guerra y la bióloga Vasiliki Liaki pidieron ya una patente para la explotación comercial de esta terapia, si es que llegara a funcionar en los humanos. Con otros socios crearon en 2024 la empresa Vega Oncotargets para desarrollar el tratamiento en animales.

La nota del diario español revela también que la prestigiosa revista Nature rechazó la publicación del estudio sobre la eficacia en 45 ratones, y que Barbacid logró que sí lo publicara la revista PNAS, de la Academia Nacional de Ciencias de Estados Unidos.

La terapia que propone el grupo de investigadores utiliza en realidad tres fármacos que son experimentales: el daraxonrasib, de la empresa estadounidense Revolution Medicines; el afatinib, de la alemana Boehringer Ingelheim; y el SD-36, desarrollado por el químico Shaomeng Wang en la Universidad de Michigan, también en Estados Unidos. Vega Oncotargets está buscando replicar alternativas similares a estas drogas originales.

El diario español intentó hablar con Barbacid, pero no recibió respuesta. Sí consultaron a expertos independientes de Estados Unidos sobre el estudio. Los tres fueron categóricos al resaltar su importancia y una de ellas, bioquímica Laura Attardi, de la Universidad Stanford, cree que la investigación es “revolucionaria”. El biólogo Pawel Mazur, del Centro Oncológico MD Anderson de la Universidad de Texas, destacó que es “uno de los avances preclínicos más convincentes y alentadores” y remarcó a Barbacid como “un líder indiscutible en la investigación del cáncer de páncreas”.

Pero los especialistas cuestionaron la forma en que se comunicó el trabajo. Más allá de la rueda de prensa, el biólogo estuvo en varios medios incluido el popular programa “El hormiguero”, donde en el video de la entrevista que luego se subió a YouTube pusieron una placa que rezaba “La cura contra el cáncer de páncreas. ¡Descubrimiento histórico!”

Luisa Escobar-Hoyos, de la Universidad Yale, remarcó que “sólo el 10% de los ensayos clínicos en pacientes con cáncer de páncreas ha resultado en un cambio de la práctica médica, a pesar de las pruebas exitosas en ratones. Por lo tanto, desde el punto de vista científico, estos resultados son excelentes noticias. Desde el punto de vista clínico y para los pacientes, es importante estar cautelosamente optimistas”.

El País sí obtuvo declaraciones de Gerardo Gutiérrez, el administrador de Vega Oncotargets. “Tenemos un par de moléculas que apuntan muy bien, pero hay que seguir puliéndolas y medir su toxicidad. La probabilidad de que esto acabe bien no es alta, por no decir que es muy pequeñita, pero, si esto va bien, estimamos que en dos o tres años se podría empezar a ensayar en voluntarios humanos”, señaló.

La empresa cambió en las últimas horas su página web, donde había anunciado “la primera terapia efectiva contra el cáncer de páncreas”. Ahora eligió una frase más realista: “Investigamos para curar el cáncer de páncreas”.

No es la primera vez que Barbacid tiene un conflicto por un anuncio rimbombante. En 2011, la entonces ministra de Ciencia lo cuestionó por difundir en una nota de prensa que había descubierto un mecanismo “que impide la aparición y el desarrollo del cáncer de pulmón”.

“No se deben anunciar hallazgos básicos realizados en ratones como si el paso a la curación en humanos fuese inmediato”, señaló el ministerio, algo que es bien sabido en el mundo de la ciencia y en el periodismo científico.