Las exportaciones de Alemania y Francia subieron en 2025 a pesar de la guerra comercial con Trump | Economía

Las exportaciones de Alemania y Francia subieron en 2025 a pesar de la guerra comercial con Trump | Economía

Contra todo pronóstico, las exportaciones alemanas volvieron a aumentar en 2025 por primera vez tras dos años consecutivos de descensos gracias a un sorprendente incremento registrado en el último mes del año, especialmente desde otros Estados europeos. Mientras, las exportaciones francesas también mejoraron, reduciendo así ligeramente su déficit comercial, gracias a la subida de las ventas de aviones y componentes aeronáuticos.

El año pasado, marcado por el aumento de los aranceles estadounidenses y la creciente competencia de China, terminó mejor de lo esperado para la mayor economía de Europa. Las exportaciones alemanas crecieron en diciembre un 4% con respecto al mes anterior, hasta alcanzar los 133.300 millones de euros, según informó este viernes la Oficina Federal de Estadística de Alemania. Se trata del mayor crecimiento desde octubre de 2021 y contrasta con los datos de noviembre, cuando se produjo la mayor caída en aproximadamente un año y medio con un descenso de un 2,5%. Los expertos habían previsto para el último mes del año una leve subida del 1%.

En total, las exportaciones de mercancías Made in Germany aumentaron un 1% en 2025 respecto al año anterior, hasta alcanzar unos 1,57 billones de euros. Las importaciones aumentaron un 4,4%, hasta situarse en los 1,36 billones de euros el pasado año. La balanza comercial exterior cerró así con un superávit de exportación de más de 200.000 millones de euros. China desbancó el año pasado a Estados Unidos como principal socio comercial de Alemania, con un volumen de comercio exterior (exportaciones + importaciones) de 251.800 millones de euros, frente a los 240.500 millones de euros de Estados Unidos.

A pesar de las buenas cifras, los expertos señalan que aunque han crecido, siguen siendo débiles y que este aumento también se debe al aumento de los precios, no necesariamente a que se vendan más mercancías. Desde 2022, la economía alemana, muy dependiente de las exportaciones, se encuentra estancada. La demanda de productos alemanes en el extranjero sigue siendo débil, lo que frena la industria y el crecimiento potencial en el país. Por un lado, Alemania está perdiendo competitividad porque los cambios tecnológicos y los nuevos competidores, especialmente de China, le están restando cuota de mercado y por otro lado, muchas empresas están trasladando su producción al extranjero, por lo que las exportaciones ya no se producen en Alemania, sino en los lugares donde se fabrican los productos.

Sin embargo, la Unión Europea sigue aportando un impulso estable al comercio alemán. Las exportaciones al mercado único aumentaron un 4,2% con respecto a 2024 hasta situarse en los 876.500 millones de euros. Por el contrario, la política arancelaria del presidente estadounidense Donald Trump lastró el comercio germano con EE UU, que se redujo un 9,3% el año pasado y fue de 146.900 millones de euros, frente a unas importaciones de 94.700 millones de euros (2,9% más que hace un año). Si los aranceles se mantienen donde están, Alemania tendrá que hacer frente a una pérdida de cuota de mercado de forma permanente. El superávit comercial alemán con EE UU es así el más bajo desde 2022. Mientras, a China vendió mercancías en 2025 por valor de 81.800 millones de euros, lo que supone también un 9,3% menos e importó por valor de 171.200 millones de euros (un 9% más).

El déficit comercial francés se redujo en 2025

Francia, por su parte, tuvo el pasado año un déficit comercial de 69.200 millones de euros, lo que significa un 14,5% menos que en 2024, debido en buena medida a la caída del precio del petróleo y del gas que el país compra, según anunció este viernes la Dirección General de Aduanas. Esta mejora está relacionada con un aumento del 2,5% de las exportaciones, que alcanzaron los 614.700 millones de euros, más dinámicas que las importaciones, que solo crecieron un 0,7%, hasta los 703.600 millones de euros. El déficit comercial se redujo así por tercer año consecutivo impulsado por el récord en el sector de la aeronáutica (33.000 millones de euros de superávit) y una factura energética cada vez más baja.

Sin embargo, mientras la balanza comercial francesa continúa así su lenta recuperación, el sector de la agroalimentación acaba de vivir un año negro con un superávit reducido a la mínima expresión con apenas 200 millones de euros frente a los 5.200 millones del año pasado. Es su nivel más bajo desde la década de 2000, según destacó la Dirección General de Aduanas. Francia depende cada vez más de productos extranjeros. En 2025, las importaciones agroalimentarias se dispararon un 8,5%, impulsadas por un consumo nacional que se aleja de los productos fabricados en Francia por razones de coste, pero también por una pérdida de competitividad estructural.

Respecto a la guerra comercial con la Administración de Trump, Aduanas señaló en su análisis que, aunque las exportaciones francesas a EE UU resistieron mejor que las de otros países europeos (a excepción de Italia) a los aranceles impuestos por el presidente estadounidense, lo cierto es que en el cuarto trimestre, cuando ya se aplicaron plenamente, cayeron un 13% respecto a ese mismo periodo en 2024. En ese último trimestre, el descalabro de las ventas a EE UU fue particularmente marcado para los licores (-47%), para los vinos (-39%), para los perfumes y cosméticos (-25%) y para los productos de cuero (-15%). En el conjunto del año, las ventas a este país se mantuvieron estancadas respecto a las de 2024 con 46.203 millones de euros.