Quebrada, conmovida, envuelta en un llanto estremecedor la única hermana de Rocío Alvarito, quien murió el 28 de enero después de una discusión con su pareja y caer de un balcón desde un segundo piso en el centro de La Plata, exigió saber “toda la verdad” sobre esa noche trágica. “Lo que cuenta la investigación no explica por qué murió. Qué pasó en ese departamento. Hay un trasfondo que no conocemos y necesitamos saber todo”, exige Brenda Ayala (30).
En diálogo con Clarín, la mujer explicó las razones por las que a una semana del hecho familiares y amigos se movilizarán este jueves por la tarde en reclamo de justicia hasta el frente de la fiscalía a cargo de la causa, que tiene a Marcos Ariel García (26), la pareja de Rocío, como único detenido, aunque no por homicidio.
Este miércoles, el juez de Garantías Pablo Reale, rechazó otorgarle al sospechoso la excarcelación extraordinaria, por lo que seguirá preso mientras avanza la investigación.
El magistrado se basó en la gravedad del hecho investigado y que, por encontrarse aún en una etapa inicial probatoria, la libertad del único detenido podría derivar en “riesgos procesales”.
“Pese a la falta de antecedentes del acusado, la gravedad objetiva del hecho y el riesgo latente de entorpecimiento probatorio justifican mantener la medida de coerción para proteger la investigación”, escribió Raele.
Hasta el momento, García está imputado de “privación ilegal de la libertad agravada, seguida de muerte”. Tampoco incorporaron a la acusación un encuadre por violencia de género.
Esta evaluación, que hizo el fiscal Alvaro Garganta, encargado de la instrucción de la causa, confronta con la mirada de la familia y allegados a Rocío que crearon la @justiciaporrocioalvarito en Instagram en la que plantean que la muerte se produjo en el contexto de una relación “violenta” con ribetes de celopatía y severo control de García sobre su pareja. “No se tiró del balcón”, sostienen en oposición a la postura de la defensa.
“Llamar a este caso abandono de persona no alcanza. Decir que hubo privación de la libertad no alcanza. Eso no explica por qué Rocío murió. Exigimos que se investigue bajo la perspectiva de género. Porque hay pruebas de control y violencia. La historia no está completa”, dicen los convocantes a la marcha que se llevará a cabo desde las 17 en la sede judicial de 57 y 7, en La Plata.
Por su parte, García manifestó su voluntad de declarar ante el fiscal Garganta, aunque luego solicitó postergar la indagatoria alegando que no se encontraba en condiciones emocionales para hacerlo en ese momento, pedido que le fue aceptado.
El joven fue el último que la vio con vida. Tiene la versión definitiva que cerraría los interrogantes de esta trama aun sin develar.
A partir del relato de vecinos y familiares se pudieron reconstruir detalles de la noche previa a la muerte y del vínculo de los integrantes de la pareja. La del miércoles para el jueves fue una noche larga e intensa. Alvarito y García estaban juntos desde hacía ocho meses. Varios familiares y personas del entorno de la víctima reconocen que esta relación era “disfuncional”. No obstante, la joven tenía proyectos que transmitió a sus conocidos: planificaba unas vacaciones y quería ser mamá.
“Se quería ir. Tenía las valijas preparadas”, dijeron testigos.
Rocío trabajaba como cajera en una carnicería del barrio La Loma, cerca de donde vivía, y se sospecha que García la habría obligado a renunciar al puesto y también a cerrar sus redes sociales. “Antes de conocer a este chico, Rocío salía, nos encontrábamos con amigos. Pero en los últimos meses ya no la veíamos. Y no me pude comunicar más por Instagram porque lo clausuró” contó a Clarín un allegado a la víctima.
Desde muy joven se arregló por sus propios medios. Entre otras actividades cortaba el pelo a conocidos. Pero eso también lo tuvo que dejar. “A mi esposo le dijo una vez que no podría hacer esa tarea porque se la prohibió su novio”, contó a Clarín una amiga que quedó conmocionada por el desenlace.
“Aylén (NdR: la familia llamaba a la víctima por su segundo nombre) no estaba deprimida. Estaba contenta. Hablo con mi madre la tarde anterior a su muerte y se rieron, como siempre, de cosas mínimas”, dijo Brenda a este diario.
“Queremos que se sepa toda la verdad. Lo único que tenemos en claro hoy es que mi hermana no está. Y por más que hagamos marchas y protestas nunca va a volver”, dijo y se quebró de dolor. No obstante, consideró que desde el entorno íntimo entienden que “hay algo de fondo que aun no salió a la luz”. Reconocen -como otros testigos que declararon en el expediente- que Rocío estaba “alejada” de la familia y que esa acción coincide con el comienzo de la relación con García.








