venció a Djokovic, ganó por primera vez en Australia y es el más joven en completar el Grand Slam

venció a Djokovic, ganó por primera vez en Australia y es el más joven en completar el Grand Slam

Carlos Alcaraz es historia viva del tenis. El español escribió otra página dorada en su increíble carrera y volvió a demostrar que está destinado a ser una de las grandes leyendas del mundo de la raqueta. En la final del Abierto de Australia 2026, que independientemente del resultado tenía ya asegurado un lugar en los libros grandes de este deporte, logró domar a un Novak Djokovic inoxidable, a quien derrotó por 2-6, 6-2, 6-3 y 7-5 en poco más de tres horas de juego para conquistar el único trofeo “grande” que le faltaba en sus vitrinas y transformarse en el más joven de todos los tiempos en completar el Grand Slam en su carrera.

“Trabajo terminado. 4/4 completo”, escribió en el lente de la cámara tras firmar el impresionante hito de ganar al menos una vez cada uno de los cuatro Majors. Ya había festejado dos veces Roland Garros (2024 y 2025), dos veces Wimbledon (2023 y 2024) y otras tantas el US Open (2022 y 2025). Y ahora se coronó en Melbourne con solo 22 años y 272 días y rompió el récord de precocidad del estadounidense Don Budge, que era 91 días más viejo cuando cuando se consagró en París en 1938 y consiguió el poker de esta categoría.

“Creo que nadie sabe lo duro que trabajé para conseguir esto. Perseguí este momento con todas mis fuerzas. Mi pretemporada fue una montaña rusa de emociones. Hicimos el trabajo correcto”, celebró el número uno del mundo, que en diciembre se separó de Juan Carlos Ferrero, su entrenador de toda la vida, y encaró la primera gran cita del año con Samuel López como coach principal.

“Ahora me acuerdo de la gente que había dicho que no lo iba a conseguir, los que pensaban que iba a venir a Australia y no iba a pasar de cuartos o no iba a jugar un buen tenis. De los que no creían en mí. Parece irónico, cuando en teoría debería acordarme de mi gente, de mi equipo, de todo lo que hemos trabajado, pero eso fue lo primero que me vino a la cabeza. Y eso que no vine acá para decirle a nadie que soy capaz. Vine acá con mucha ilusión para demostrarme a mí mismo que podía solventar los problemas y estar fuerte mentalmente”, contó en charla con el medio EuroSport quien escribió además su nombre a la par de otros titanes de tenis.

El murciano se transformó en apenas el noveno hombre en la historia en conseguir ese logro. Ya lo habían hecho Rod Laver, Andre Agassi, Roger Federer, Rafael Nadal .invitado de lujo en la final- y Djokovic en la Era Abierta y el propio Budge, Fred Perry y Roy Emerson antes del comienzo de esa etapa. Y en el de menor edad en llegar a las siete coronas en Grand Slams en la Era Abierta, mejorando lo hecho por el sueco Björn Borg, que tenía 23 años y cuatro días cuando llegó a esa cifra en Roland Garros 1979.

Carlitos además alimentó su sorprendente marca en finales de Grand Slam: ganó siete de las ocho que jugó. Su única derrota en esa instancia la sufrió en el All England el año pasado ante Jannik Sinner, con quien parece camino a construir una dinastía similar a la del Big 3. Entre los dos, se repartieron los últimos nueve torneos de este nivel.

Las estadísticas y los récords asombran, no hay duda. Pero más deslumbra lo que hace Alcaraz cada vez que sale a la cancha. El tenis que despliega y la manera en la que encara y se conduce ante rivales de enorme jerarquía, como el que tuvo enfrente este domingo en Melbourne. Un rival que, tras sufrir una dolorosa derrota que lo dejó con las ganas de sumar su 25° Major, con el que hubiera quebrado el empate con Margaret Court y quedado como el máximo ganador (hombre o mujer) de la categoría más importante del tenis, se deshizo en elogios para el español.

“Lo que venís haciendo es legendario, histórico. Es la mejor manera de describirlo”, le dijo en la ceremonia de premiación. Y luego siguió alabándolo en la conferencia de prensa.

“Es un joven muy agradable. Buenos valores, buena familia. Por supuesto, ya es un tenista legendario que ha dejado una gran huella en los libros de historia del tenis. Y eso con solo 22 años”, destacó el serbio.

Y destacó: “Sin duda, es uno de los mejores jugadores que enfrenté en mi carrera. Te obliga a jugar tu mejor tenis para poder ganarle; eso es lo que hice durante un set y medio. Pero luego las cosas cambiaron y él mereció ganar. Es un jugador muy inteligente y completo”.